lunes, 6 de junio de 2011

CIERRO LOS OJOS













Cierro los ojos,
cierro los ojos ahora que tal vez,
el silencio convierte una tregua
en un suspiro enloquecedor.
A pesar de una deuda eterna,
a pesar de una canción que habla de amor,
puedo volver, puedo vivir...
Alguien dijo que tienes que creer
en tu propia historia,
con creencia particular también dentro de ti...

Una posibilidad todavía,
un beso que vive de sueños incompletos,
vencer al reloj quiere el valiente,
rezar perdón diagnostica el creyente.

Una casualidad por la que tus ojos
me invitar a triunfar,
un susurro de paz que vuelve a volar.

¿Pensar y creer o creer y pensar?

Cierro los ojos,
cierro la infinidad de tus labios
para cuestionar cientos de palabras,
a veces meditadas en pluralidad consecuente,
a veces siendo el noctámbulo de tu mente,
puedo sobrevivir...

Vida acostumbrada,
las manos tienen tanto frío como razón,
oscuridad aterciopelada
y una oración en el cielo danzante,
de lágrimas opuestas,
de estrellas y una voz tan brillante.

¿Actuar y vencer o vencer y actuar?

Cierro los ojos,
cierro los ojos y amanece en mi interior,
magia divina que al alma escribe
como si aún fuéramos dos.
Deseo múltiple de naturaleza humana
maltrata la divinidad común,
en un mar de letras casi encadenadas,
en un vulgar y artificial ataúd,
para la resignación de un latido,
para el sol que se niega brillar,
no entiendo la diferencia
entre soñar y sentir que aún estoy dormido.


(c) 2011